9/10/16

Generales

Daniel Barenboim: "Este encuentro de reflexión fue música sin instrumentos"

En el Colón y dentro del programa Festival Barenboim, coincidieron las tres religiones monoteístas. Estuvieron sus representantes, más los aportes del genio musical y del ex presidente español Felipe González. Un conmovedor diálogo por la paz. La noche del sábado 1º de agosto empezó con lluvia, y no habría música en el Colón aunque estuviera Daniel Barenboim: extraña paradoja... Sin embargo, la mitad de la platea y la totalidad de los palcos y el paraíso estaban colmados. ¿Por qué? Por otra forma de música: el pensamiento, la reflexión, en un simposio de lujo: Felipe González, ex presidente de España; el rabino Daniel Goldman; el dirigente islámico Ornar Abboud; el padre Guillermo Marcó por la Iglesia católica; el empresario Hugo Sigman del Grupo Insud como moderador, y Barenboim con otra partitura: la paz, la convivencia, que él logró con una audaz y conmovedora jugada: la creación de la orquesta West Eastern Divan, formada por músicos judíos e islámicos. "Una orquesta de enemigos", como la definió... donde los credos no desafinan. Habla Daniel Barenboim: "De niño, en la Argentina, donde nací, me interesaba más la música que el fútbol. Me fui, conocí el mundo, y puedo afirmar que no conozco otro lugar como este país, donde es perfectamente natural tener múltiples identidades. Porque más allá de sus problemas y de los rasgos autodestructivos, se puede ser judío, árabe, inglés, alemán, polaco, sin sufrir discriminación. Es más: sin la experiencia argentina, jamás habría podido formar la orquesta West Eastern Divan. Y por eso me siento agradecido y feliz. Comprendo que no hay una solución inmediata del conflicto árabe-israelí. Porque no es un choque político: es una cuestión humana y asimétrica: Israel tiene su tierra y los palestinos no. Dos pueblos que tienen el derecho a vivir en el mismo lugar, con dos condiciones: justicia para Palestina y seguridad para Israel. El papa Francisco -que nada tiene de ingenuo- comprendió que es necesario un nuevo camino, y por eso invitó a los dos credos a rezar en el Vaticano. Como en la música, cada instrumento es distinto, pero debe oírse". Habla Felipe González: "Daniel no se conformó con su orquesta, fundada en 1999. Creó también una escuela de excelencia para músicos... que también deben estudiar Filosofía y Humanidades. Algo que lo hace largamente merecedor al Premio Nobel de la Paz. En cuanto al fanatismo, el conflicto, un tema central de este diálogo, hay muchas maneras de acercarse. A mi juicio, se parece mucho a un empate infinito. Se gana y se pierde. Y presenta dos enfoques: el día a día y la Historia. Se conecta con las guerras de religión de la Europa medieval. Pero conviene tomar distancia... Sin duda, ambas partes en pugna deben hacer un esfuerzo de tolerancia. Pero cuidado, porque a veces la tolerancia... ¡es arrogancia! El que tolera se siente superior al tolerado. El orgulloso mundo occidental recibió el legado de Aristóteles, pero a través de la sabiduría del mundo árabe. Es decir que en el siglo XII hubo una convivencia cultural. Pero en tiempos modernos, el integrismo y la ola nacionalista borraron todo aquello. El conflicto no tendrá solución sin la comprensión del otro: la otredad". Habla el rabino Daniel Goldman: "La Historia nos enseña que nada hay más salvaje que la pretensión individual de imponer una ideología a través del asesinato. Guillermo (Marcó), Ornar (Abboud) y yo, lejos de saber música, apenas aprendimos dos notas: Mi y La. Que componen el vocablo árabe 'palabra'. La palabra matizada con el silencio. Y también lo Diverso y el Universo. Palabras que constituyen el conglomerado cósmico. Los tres somos amigos, y estamos aquí para dar testimonio de lo diverso y lo universal. O por lo menos, intentarlo... Una misión muy casera, muy doméstica, muy humilde, de abordar algo tan abstracto y contradictorio como la armonía entre dos pueblos. Armonía viene de Armon (palacio) y la (Dios). Es decir que la armonía es el Palacio de Dios. Pero la omnipotencia humana, a veces se considera -falsamente- superior a un encuentro entre Dios y el Hombre. ¿Cómo afrontar las diferencias que separan a nuestros pueblos? Simplemente, entendiendo al otro. Porque naciie es dueño de la Verdad, sino un buscador de certezas. Es necesaria la tolerancia (pero no la del poderoso hacia el inferior), la comprensión de que el otro tiene los mismos derechos que yo, y la vivencia de que mi vida es la pluralidad del otro. Vivo si el otro vive. Lo contrario es desierto, ausencia, vacío... Ese es el desafío de Guille, Omar, el mío y el de muchos amigos. Que alguien comprenda nuestro drama, y que nosotros comprendamos el drama de los demás. Lo que confirma nuestra propia identidad judía, que nos hace tan parecidos... por ser distintos". Habla el dirigente islámico Ornar Abboud: "Venimos del fondo de una historia en que los libros -la sabiduría- eran quemados. Por fortuna, la escuela pública argentina fue una buena matriz del pensamiento interreligioso. Tuve la dicha de ser visitado por dirigentes judíos, y de devolver ese gesto con visitas a la AMIA y a la DAIA. Y por supuesto, compartir esta noche con Guille y Daniel, grandes amigos. Este diálogo es una condición necesaria, y un deber para quienes profesamos otras religiones. Como proponen los obispos de la India, asumir juntos el deber de servir a la justicia y a la paz". Habla el padre Guillermo Marcó: "Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Luego de oír a todos, pienso que las palabras siempre invitan a otro tipo de reflexión. La posibilidad de generar un ámbito compatible, plasmado en el diálogo interreligioso, es un gran momento. Un momento histórico. Nos conocimos en plena crisis del 2001, y sentimos la necesidad de colaborar y dar una respuesta a las necesidades. Y sentimos que nuestro diálogo se ha vuelto cada vez menos religioso. Prescindimos de la cuestión teologal para dedicarnos a la temporalidad, al día a día, a la idea de paz. A veces es más esencial y más importante el diálogo con los diversos que con los propios". «»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«» Genios a dos pianos Las arduas interpretaciones de un lujoso repertorio, a dos manos, desataron el delirio el domingo 26 en un Colón lleno de bote a bote. Fueron, por técnica y talento, absolutamente únicos en el mundo. Daniel Barenboim y Martha Argerich, los dos argentinos, los dos geniales, los dos como si fueran sólo uno. Daniel, con el piano que lleva su nombre, inspirado en una disposición de cuerdas del 1700; Martha con su Steinway. Ambos maravillaron al público interpretando los Seis estudios canónicos, Op. 56, de Robert Schumann; la suite En blanco y negro, de Claude Debussy y la Sonata para dos pianos y percusión, de Béla Bártok.   «»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«»«» Daniel Barenboim "El diálogo entre religiones diferentes debe ser como una orquesta: cada instrumento suena a tiempo" Felipe González "El conflicto entre palestinos e israelíes es como un empate eterno. Se pierde, se gana" Hugo Sigman "Es un orgullo presentar y moderar este encuentro: un ejemplo de que el diálogo es el único camino" Guillermo Marcó "Mi larga amistad y el diálogo con Goldman y Abboud es cada vez menos teológico y más terreno" Omar Abboud "Tuve la dicha de ser visitado por dignatarios judíos, y de devolver el gesto en la AMIA y la DAIA" Daniel Goldman "Debemos afirmar los conceptos de diversidad y universalidad como una brújula hacia la paz"

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